La postura asumida por el ministro Alberto Pérez Dayán, al considerar improcedente declarar inconstitucional la reforma judicial, impidió al pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación echar la reciente modificación a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y, en consecuencia, procede la elección de ministros, magistrados y jueces, por la vía del voto popular.
Pérez Dayán rompió el bloque de ocho ministros que se ocupaban para revertir la reforma, al expresar su mensaje al pleno:
“Es total y absolutamente improcedente y ello conduce a sobreseer en ella conforme a los precedentes a los que me he referido, por más que me trate de convencer a mí mismo de lo contrario, resolver en el sentido que propone la propuesta sería responder a una insensatez llevada irresponsablemente al Texto Supremo con otra insensatez equivalente, al forzar el ejercicio de una facultad que no me fue conferida en el conocimiento de una acción de inconstitucionalidad”.
El proyecto del ministro Juan Luis González Alcántara Carrancá que proponía declarar la inconstitucionalidad de la reforma, quedó sin efecto ante la posición de Pérez Dayán.





