Cinco horas después de su detención por parte de la Guardia Civil, luego de haber provocado el accidente que costó la vida al joven Jareth Michel RH, el chofer de una camioneta fue sometido a un primer reconocimiento médico. El tiempo transcurrido permitió alejar las dudas que sobre las condiciones físicas del conductor existían, toda vez que hay versiones sobre alteraciones en su comportamiento.

También el Ministerio Público hizo su parte al impedir que familiares de la víctima conocieran detalles sobre los detalles de tránsito y la detención preventiva del sospechoso, además de presionar para que “cuánto antes”, se otorgara el perdón legal al presunto responsable, sin tomar en consideración la gravedad de Jareth, quien horas después perdió la vida.
El trato preferencial que el “representante social” dio a familiares del inculpado permite identificar que detrás de los hechos habría algún tipo de componenda para beneficiar al conductor causante del accidente y liberarlo de su responsabilidad.

Los hechos se registraron el sábado 7 de febrero minutos después de las 9 de la noche, en la zona oriente de Morelia, concretamente en la vialidad de Nicolás Ortiz Rubio, en la colonia 20 de noviembre.
De acuerdo con la cámara de video vigilancia del C-5, hay evidencias de que la camioneta marca Nissan, color azul, matrícula NC 8930D, era conducida por Sebastián “N”, con exceso de velocidad.

Al tomar una ligera curva, el chofer perdió el control de la unidad y terminó por arrollar al motociclista Jareth Michel, quien a consecuencia de los hechos resultó con graves lesiones y quedó tirado sobre el pavimento.
En su intento por huir, Sebastián impactó su unidad contra otros dos vehículos, lo que permitió que detuviera su carrera. Instantes después el primer respondiente fue la Guardia Civil, cuyos elementos de una de sus patrullas detuvo al presunto hechor y lo puso a disposición en la cárcel preventiva, donde la lógica y protocolo jurídico establece se le debe realizar un reconocimiento para conocer las condiciones en las que se encuentra el detenido.
Sin embargo no ocurrió así. De acuerdo a un parte oficial, el “reconocimiento de integridad” se le realizó a las 03:01 horas del domingo 8, es decir, ¡5 horas y media después! de su detención.

El reporte fue en el sentido de que se encontraba “consciente, bien orientado y sin aliento alcohólico”. Después, el Ministerio Público hizo la segunda parte de la “labor” para proceder con la liberación del detenido, negando -en primera instancia- cualquier tipo de información de los hechos y presionando para obtener la firma de la confundida madre de la víctima.
En el pasillo se pudo escuchar que Sebastián habría estado en una fiesta de donde salió con ciertos efectos, para iniciar su alocada carrera en la camioneta que conducía.

Fue evidente el trato preferencial hacia familiares del detenido, trascendiendo incluso el parentesco de alguno de ellos con un funcionario detenido la Fiscalía General del Estado (FGE), cuyo titular, Carlos Torres Piña, no se entera, o no quiere hacerlo, de lo que ocurre en las oficinas y pasillos de la institución, donde se alteran documentos a conveniencia.
Al mediodía de este miércoles el joven Jareth Michel fue llevado a su última morada. En su familia queda el dolor de no volver a verlo y el resentimiento de saber que el responsable de su muerte no será llevado ante la justicia.
Enfrente, se carga con la responsabilidad de saber que las normas se pueden torcer para evadir la justicia.
Del otro lado, queda la duda de saber si instancias como la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas (CEEAV), la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), la Fiscalía General del Estado (FGE), o el propio Gobierno del Estado, se atreverán a atender e investigar a fondo los hechos.





