La diputada Nalleli Pedraza Huerta, en conjunto con el ciudadano Saúl Paniagua de Jesús, técnico profesional en masoterapia, representante del equipo deportivo Golbol Morelia e integrante del Primer Parlamento con Perspectiva de Discapacidad, presentó una iniciativa para crear y regular el Centro Estatal de Deporte Adaptado de Michoacán (CEDA-MICH).
La propuesta plantea reformar y adicionar diversas disposiciones de la Ley de Cultura Física y Deporte y de la Ley para la Inclusión de las Personas con Discapacidad del estado, con la finalidad de establecer una estructura pública especializada que garantice el acceso de las personas con discapacidad a la actividad física y al deporte adaptado.
Pedraza Huerta señaló que, pese a que la práctica deportiva constituye un derecho, en Michoacán persisten barreras de infraestructura, accesibilidad y atención especializada que limitan la participación de las personas con discapacidad.
La iniciativa identifica, entre otros retos, la falta de espacios públicos estatales especializados y la ausencia generalizada de programas institucionales para la captación, iniciación, entrenamiento y formación competitiva de atletas con discapacidad.
La morenista mencionó que la CEDA-MICH plantea un modelo integral que acompañe a las personas con discapacidad desde la actividad física y la movilidad funcional hasta la formación deportiva y el alto rendimiento, mediante tres fases: terapéutica y de movilidad funcional; formativa e iniciación deportiva; y consolidación y alto rendimiento.
Apuntó que el proyecto contempla además infraestructura bajo criterios de accesibilidad universal, con espacios adaptados para disciplinas como golbol, bochas y otros deportes, así como personal especializado en medicina deportiva, fisioterapia, preparación física, clasificación funcional paralímpica e intérpretes de Lengua de Señas Mexicana.
Uno de los planteamientos centrales es que el Centro funcione como un puente entre los servicios de rehabilitación y el desarrollo deportivo permanente, de manera que las personas con discapacidad puedan continuar su proceso después de las terapias y acceder a espacios de entrenamiento y competencia.
La propuesta también establece una implementación gradual, aprovechando infraestructura deportiva existente y considerando etapas de planeación, habilitación, intervención, equipamiento y consolidación, sujetas a la disponibilidad presupuestaria.
Pedraza Huerta destacó que esta iniciativa surge de un ejercicio de Parlamento abierto y recoge las necesidades planteadas directamente por las personas con discapacidad, como el caso de Saúl Paniagua de Jesús, para convertirlas en una propuesta legislativa que reconozca el deporte adaptado como parte del ejercicio pleno de sus derechos.
Finalmente, la legisladora sostuvo que garantizar el acceso al deporte adaptado significa también abrir oportunidades para la autonomía, la participación social, la inclusión y el desarrollo de proyectos de vida para las personas con discapacidad.





